La Cueva de El Castillo alberga un extraordinario conjunto rupestre, con más de 700 representaciones conocidas, tanto pinturas (signos, manos, animales, etc.), como grabados (ciervas, caballos, cabras, uros, etc.), e incluso relieves (“hombre-bisonte”). Se trata de una de las mayores acumulaciones de arte rupestre en cueva conocidas en el mundo.   La Cueva de Las Monedas, por su parte, conserva en su fascinante arquitectura geológica un reducido pero bellísimo conjunto, aparentemente sincrónico, de pinturas negras del Magdaleniense superior. Son pinturas realizadas con carbón, entre las que abundan las representaciones de caballos y renos. Además aparecen cabras monteses, un bisonte y un oso. Diversos signos y representaciones de compleja interpretación lo completan. Recientes dataciones en la Cueva de El Castillo han situado el inicio de la actividad gráfica en la gruta en un momento ligeramente anterior a 40.000 años,  y aquella se prolongará hasta finales del Paleolítico (hace unos 11.000 años) e incluso perdurará en momentos de la Prehistoria Reciente.   El más modesto y homogéneo conjunto de pinturas negras de Las Monedas está datado en torno a 12.000 años antes del presente, en una fase muy fría de finales del período Magdaleniense.  
POINT (-3.965566 43.292384)
Tags: